Otro día más de caminata, he salido justo a tiempo, a mi hora.
He caminado a un ritmo rápido y me he sorprendido al ver en un marcador de hora y temperatura que estábamos a siete grados, tres o cuatro más de lo normal.
El día ...un auténtico coñazo, lo mejor ha sido la vuelta, diecisiete grados y solecito. He vuelto despacio, obligándome a caminar léntamente y mirar las cosas como si fuera la primera vez que las viera, como si esta ciudad no fuera más que un sitio al que acabo de llegar. De esta forma siempre encuentro alguna cosa en la que no me había fijado.
He pasado por delante de una tienda nueva, recien pintada de azul celeste y a la sombra de un arbol viejo. Me ha hecho recordar los finales de primavera, cuando el sol pega pero aún no te marea. El tiempo en el que solía ir a la parcela a limpiar la piscina y pintarla para una nueva temporada de sol y de no hacer nada.
Una golondrina no hace verano.
- Refrán.

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